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Serbia es un país que se revela poco a poco, en las conversaciones largas, en los gestos cotidianos y en todo aquello que no siempre aparece en las guías. Estas curiosidades son pequeñas claves para contextualizar un viaje a Serbia con la mente abierta, entendiendo mejor su historia reciente, sus contradicciones y su forma de estar en el mundo. Detalles que, sumados, ayudan a mirar el país con más contexto y menos prejuicios.

1. Hay un día al año que cada familia serbia celebra cuando coincide con el día del santo ortodoxo familiar. A esta celebración se le llama Slava. Es costumbre invitar a familiares, amigos y vecinos a tomar algo en casa a lo largo de todo el día. Los hijos varones heredan el slava del padre de familia. Esta celebración no tiene parangón en ningún otro lugar del mundo.

2. El serbio, el bosnio y el croata son el mismo idioma, con pequeñas variaciones. Generalmente, se le llama serbocroataCuriosamente, los serbios aprenden su propio idioma en dos alfabetos distintos: cirílico y latino. El idioma macedonio es una mezcla entre el búlgaro y el serbio. En Eslovenia, la mayoría de la gente entiende el serbocroata.

3. El 1 de noviembre de 2024 se derrumbó parte de la fachada de la estación de tren de Novi Sad, llevándose por delante la vida de catorce personas. Esta tragedia prendió una serie de protestas estudiantiles que reclamaban depuración de responsabilidades en una primera instancia y que derivó en una serie de protestas pacíficas y a nivel nacional hacia el gobierno. En 2026 los estudiantes continúan movilizados con la intención de provocar la salida del presidente Vučić, que lleva en el poder desde 2014. La estación de Novi Sad sigue cerrada y los viajes en tren hacia y desde aquí se toman desde la vecina localidad de Petrovaradin.

4. La crispación política también está presente en la sociedad serbia, que se ve atrapada entre dos polos. Más aún tras el estallido de la guerra en Ucrania. Si hace unos años la sociedad serbia estaba dividida entre proeuropeos y prorrusos, hoy en día me aventuraría a decir que, en caso de producirse un referéndum, el deseo de formar parte de la Unión Europea no alcanza el 50%.

5.  Serbia no sólo tiene una gran diáspora en Europa y Estados Unidos, sino que, además, la mitad del territorio de Bosnia y Herzegovina está habitado por ciudadanos de etnia serbia. En Montenegro habitan un buen número de serbios, al igual que en Eslovenia y en algunas zonas de Croacia también. Los serbios son la principal comunidad extranjera en Viena.

6.  El conflicto en Kosovo sigue sin resolverse. A pesar de que la UE ha presionado a Serbia para que reconozca la independencia de Kosovo como requisito para una futura adhesión, ni la clase política ni la sociedad parecen dispuestas a dar ese paso. Mitrovica, en Kosovo, ejemplifica esta división: una ciudad partida en dos, con comunidades que viven separadas y con heridas aún abiertas. Recuerda a Berlín durante la Guerra Fría, a Nicosia hoy en día, o a Sarajevo y Mostar, ciudades donde las fronteras invisibles marcan todavía la vida cotidiana de sus habitantes.

7. A nivel geopolítico, Serbia intenta mantenerse equidistante y cercana al mismo tiempo con las grandes potencias actuales. China ha realizado grandes inversiones en los últimos años en el país a nivel de infraestructuras. No es raro encontrarse con carteles o pintadas de PowerChina.

8. Serbia ha sufrido varias guerras recientes, además de los bombardeos de la OTAN en 1999. Si el pueblo serbio se representara con una palabra, sería “resiliencia”. Es corriente que algunas conversaciones sigan  girando en torno a estos temas y que en la televisión se emitan documentales y programas de esta temática. En general, existe una desconfianza y desafección hacia la OTAN y lo que representa.

9. En 2027 se celebrará la Exposición Universal en Belgrado. Como consecuencia de esto, parte de la ciudad está cambiando a un ritmo acelerado, concretamente la que se asienta en las faldas del Danubio y que se ha bautizado como Belgrade Waterfront.

10. En una visita a Serbia nunca debe faltar tomar algo en una kafana (taberna tradicional); cuanto más de barrio, mejor, y si puede ser, interactuar con la gente local. Se dice que las kafanas más auténticas son las que ofrecen únicamente vino, cerveza y rakia. Actualmente, la mayoría de las kafanas ofrecen todo tipo de bebidas y también comidas.

11. El baloncesto es el deporte nacional, aunque los serbios practican todo tipo de deportes (últimamente hasta el pádel). Partizan y Crvena Zvezda (Estrella Roja), ambos equipos de Belgrado, son eternos rivales y el país se divide entre unos y otros.

12. Durante décadas los Splavs, o discotecas flotantes, han sido un reclamo para visitantes en Belgrado. En 2025 el gobierno local decidió moverlos de la ribera del río Sava y alejarlos del centro de la ciudad.

13. Los serbios hacen muchas bromas sobre el metro de Belgrado (que no existe), pero que lleva planificándose eternamente. Por algún motivo, tal vez por este mismo, tal vez por la Expo, tal vez por las obras del nuevo Dubái, como suelen llamar los locales al Belgrade Waterfront, el gobierno local decretó la gratuidad de todos los transportes públicos en Belgrado desde enero de 2025.

14. Aunque suene a tiempo pasado, en Serbia aún se permite fumar en los restaurantes. Algunos locales establecen zonas para no fumadores, aunque no suele haber una barrera física.

15. La principal construcción religiosa no es una catedral, sino un hram (templo). Usa esta palabra para encontrarlos en internet.

16. El pan en Serbia es casi una religión; se consume mucho, a diario y, si puede ser, calentito. Los típicos son el lepinje y el somun, de porción individual. Los encontrarás en cualquier pekara (panadería).

17. Otra palabra que te facilitará saciar tu hambre es roštilj. Literalmente significa “parrilla” y te servirá para encontrar kioscos o pequeños establecimientos donde venden las hamburguesas locales pljeskavica y otras opciones como el ćevapi. También se pueden encontrar surtidos de carne a la brasa, de uno o varios tipos de carne. Normalmente, se venden por kilo.

18. La moneda serbia es el dinar. Su tipo de cambio está estabilizado desde hace años. 1 € tiene el valor aproximado de 117,5 dinares serbios y es muy fácil conseguir cambio en cualquier ciudad.

19La música en Serbia tiene un carácter especial, especialmente lo que se conoce como “rock yugoslavo”. Suele decirse que, de haber cantado en inglés, algunas bandas habrían tenido un gran éxito internacional. Es costumbre que haya música en los restaurantes, cantantes en algunas kafanas y grupos tocando en los locales nocturnos. No te sorprendas si al terminar la noche encuentras a un grupo de serbios cantando y llorando con alguna canción tradicional, muchas veces cargadas de tintes nacionalistas.

20. La rakia es el aguardiente nacional, similar al pálinka húngaro, al eau-de-vie francés, a la grappa italiana o al orujo español. Si bien estos dos últimos únicamente se producen de la uva, los anteriores proceden de la fermentación de otro tipo de frutas, no exclusivamente la uva y, a veces, también de la mezcla de ellas. Los amantes de la rakia te recomendarán algún lugar casero donde comprarla. Un serbio nunca compra rakia en el supermercado.

21. Los embutidos ahumados forman parte de la gastronomía tradicional local. El jamón se consume normalmente de esta forma. Añadirle picante, especialmente a los chorizos, es otra de las costumbres. En las cartas de los restaurantes suelen aparecer surtidos para pedirlos como entrantes.

22. Los otomanos gobernaron Serbia durante casi tres siglos, dejando un amplio legado, también en la gastronomía, donde podemos encontrar el domaća kafa o café casero, que es un café de estilo turco.

23. A la hora de tomar algo con cuchara no te confundas. La chorba es diferente de la zuppa, la primera más espesa y la segunda más aguada. En el norte del país también es costumbre consumir gulash.

24. En Serbia podemos encontrar algunas salsas autóctonas que hay que degustar sin falta. Una de ellas es el ajvar (/aibar/), producido a base de pimiento asado, y la otra es el kaymak, difícil de describir, algo así como una crema de nata.

25. Si hay un desayuno típico en Serbia, este sería el de un burek con queso y un vaso de yogur líquido. El burek es una pasta hojaldrada y aceitosa que se suele rellenar de queso fresco, espinacas, carne o patata. Una alternativa más seca es la pita. En ambos casos se acompaña de yogur líquido, que se va bebiendo junto a la ingesta del burek. Te sorprenderá ver la cantidad de tipos de yogur y marcas que hay en los supermercados. El precio de una porción de burek en 2026 está alrededor de los 200 RSD. Personalmente, me quedo con la pita de queso. Por cierto, también hay versión dulce, de manzana.

26. La repostería no defrauda. No olvides probar los típicos baklavas, que en cada región de los Balcanes tienen su toque particular, o alguna palačinka (el crêpe serbio). En temporada invernal es típico encontrar dulces condimentados con semillas de amapola.

Si hay un alimento que conocen todos los niños por antonomasia es el Plazma. Unas galletas sin azúcar que también se comercializan en formato triturado y se utilizan en repostería, como por ejemplo a la hora de elaborar los marzipan (mazapanes) locales.

27. Hay algunos conceptos que han calado profundamente en la sociedad serbia, forman parte de su ADN y se pueden leer, pero no sentir si no has crecido en una familia serbia. Uno de ellos es el Inat. Es una de esas palabras que hay en cada idioma y que no tienen una traducción literal; vendría a ser algo así como la obstinación por concluir satisfactoriamente un objetivo a pesar de las dificultades que puedan surgir.

28. Existe otra palabra en serbio que se podría traducir algo así como el placer por disfrutar de algo cotidiano de forma tranquila. Esta palabra es Merak. Puede ser tomando un café, en una conversación, sentado y observando el entorno...

Quizás por todo esto Serbia no se entiende en una visita, sino en varias.

29. Los spomeniks son monumentos construidos en la antigua Yugoslavia para conmemorar la resistencia y a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Aunque muchos se encuentran en Serbia, no son exclusivos del país. No hay dos iguales: cada uno adopta una forma distinta, siempre con una estética abstracta y futurista cercana al brutalismo, como el célebre Stone Flower de Jasenovac, uno de los más conocidos y simbólicos.

30. Viajando por  Serbia es muy común encontrarse con edificios Brutalistas. El brutalismo es un estilo arquitectónico de formas geométricas potentes y hormigón a la vista. Se popularizó en Serbia entre finales de los 50 y los 70, cuando el país necesitaba reconstruir rápido y barato tras la Segunda Guerra Mundial. Yugoslavia buscaba un estilo alejado del estilo soviético y el burgués capitalista, con el fin de transmitir colectividad, modernidad y fuerza del Estado. Belgrado, especialmente Nuevo Belgrado, es un auténtico laboratorio de bloques monumentales, universidades y centros culturales.



Después de cuatro viajes a Serbia, me he atrevido a confeccionar este pequeño artículo para compartir mi experiencia personal en este hermoso país. Y es que, aunque este artículo se llama "qué visitar en Serbia", habría quedado más correcto decir "por qué visitar Serbia".

Serbia es un país que destaca por su impresionante naturaleza, con una gran cantidad de parques nacionales que son perfectos para los amantes del montañismo, senderismo y deportes de río. Los ríos Morava, Danubio, Sava y muchos más ofrecen una experiencia única en la naturaleza serbia.

Pero no solo se trata de explorar su belleza natural. Serbia también se presta a ser descubierta en una ruta de monasterios. Algunos de ellos como ocurre con los monasterios de Armenia se encuentran en parajes de gran belleza o totalmente aislados.  Y es que hay muchos viajes posibles en Serbia, desde uno urbanita, cargado de un importante componente histórico, que conectaría Subotica - Novi Sad - Belgrado - Nis, a otro más rural  en el que se pueden descubrir las diferentes etnias y "sociedades" que habitan este territorio. Al ser un pequeño país, es muy fácil combinar todo.

Además, Serbia cuenta con una gastronomía deliciosa y una gente muy mediterránea y abierta, lo que hace que la experiencia de visitar Serbia sea aún más especial. Es por eso que Serbia está recibiendo cada vez más viajeros del centro y norte de Europa que buscan parques naturales no tan trillados y experiencias únicas en la naturaleza serbia.

La combinación de transporte público y empresas privadas de furgonetas te pueden llevar prácticamente a cualquier lugar pero si deseas explorar más allá de las principales ciudades o continuar por otro territorio de los Balcanes, lo mejor es realizar una ruta en coche.


🚗 Consejo para tu viaje: Si necesitas alquilar un coche para tu ruta, te recomiendo Discover Cars. Es un comparador que te ayuda a encontrar las mejores opciones entre diferentes compañías, con buenos precios y condiciones claras.


Monasterios en Serbia










NORTE






















VOJVODINA, LA OTRA REGIÓN AUTÓNOMA

 

En la región de Vojvodina encontramos multitud de etnias diferentes, como consecuencia de las guerras de las últimas décadas y siglos. Dos fenómenos migratorios han ocurrido en esta región: vecinos cuyas localidades cambiaron de país y localidades cuyos vecinos llegaron en masa huyendo o fueron expulsados de otros territorios, en algunos casos ocupando viviendas de otros habitantes que a su vez se vieron forzados a desplazarse.

Valga como ejemplo la pequeña localidad de Kljajićevo, en el noroeste del país, cerca de las fronteras con Croacia y Hungría. Formó parte del histórico Reino de Hungría, cayó bajo dominio otomano y posteriormente en poder de la monarquía austriaca de los Habsburgo. Por entonces, poco más de dos siglos atrás, menos del 5% hablaba un idioma distinto al alemán. Desde ahí, pasó por manos del Reino de los serbios, croatas y eslovenos, posteriormente Yugoslavia en 1929, a manos de Hungría en 1941 y vuelta a manos Yugoslavas en 1944 siendo repoblado por serbios procedentes de la actual Croacia que ocuparon las casas abandonas y expropiadas tras la derrota nazi en la Segunda Guerra Mundial.

En esta región autónoma hay seis idiomas oficiales, además del serbio, el húngaro, el eslovaco, el rumano, el croata y el rusino.




Novi Sad











Comenzamos por Novi Sadcapital de Vojvodina, y segunda en Serbia por población. Una ciudad sin grandes edificios y, pero que está creciendo a un ritmo desmesurado tanto en población como en extensión. Destacar la buena infraestructura de la ciudad para poder desplazarse en bicicleta. Resulta muy llamativo el contraste entre Novi Sad y Belgrado, la primera con un ambiente menos urbanita y amigable, con coloridas fachadas y un tráfico más relajado; la segunda, más monumental y grisAdemás del centro de la ciudad, tiene una destacada fortaleza sobre el Danubio y un atractivo paseo junto al río donde poder disfrutar de las vistas, pasear en bicicleta o practicar deporte. Además de la gastronomía local, en Novi Sad se ha popularizado recientemente el sandwich “Index”, que intenta competir con la famosa “hamburguesa tradicional” pljeskavica. Esta última es una preparación de carne de cerdo y ternera con sal, pimienta y cebolla, considerada un ritual en el país. La clave está en la calidad de la carne y en la cocción al fuego directo, dejando la carne jugosa en el interior. Novi Sad ha sonado en los últimos años gracias al festival de música EXIT, aunque se rumorea que proximamente podrías trasladarse a Belgrado.

Junto a Novi Sad se encuentra el Parque Nacional de Fruška Gora, la mayor montaña en la plana Vojvodina. Hoy en día hay 16 monasterios activos en Fruska Gora son una verdadera joya histórica y cultural de Serbia. Estos monasterios datan del siglo XV y XVI y son considerados como un testimonio de la rica historia religiosa y cultural de la región.

Cada uno de los monasterios tiene su propia historia y arquitectura única, desde el imponente monasterio de Krušedol, que se encuentra en la cima de una colina, hasta el tranquilo monasterio de Jazak, rodeado de hermosos viñedos.

También puedes visitar la encantadora ciudad de Sremski Karlovci, conocida por sus vinos y su arquitectura barroca. La ciudad es famosa por su arquitectura, pero también es conocida por sus viñedos y bodegas que producen algunos de los mejores vinos de Serbia.


Subotica


La segunda ciudad en tamaño y que no debería faltar en la ruta es Subotica. Para muchos viajeros que llegan desde Hungría esta es la primera parada. Subotica cuenta con un rico patrimonio arquitectónico y cultural. La ciudad es famosa por su arquitectura Art Nouveau y modernista, y cuenta con numerosos edificios históricos para explorar, destacando la plaza del ayuntamiento y su sinagoga, la segunda más grande de Europa. Aquí puedes disfrutar de la arquitectura art nouveau y visitar el hermoso lago Palić, que está a las afueras de la ciudad. También puedes ir a comer a una granja - salash en los alrededores de Subotica. Es una excelente manera de probar la comida local y disfrutar del ambiente rural.  

Zrenjanin es otra ciudad interesante, conocida por sus festivales de música y sus hermosas plazas. Si te interesa la naturaleza, la Ciénaga de Carska Bara cerca de Zrenjanin es un lugar imprescindible. Este hermoso pantano es el hogar de una gran cantidad de aves y animales, y es un sitio ideal para hacer senderismo y observación de aves.

También puedes visitar la ciudad de Sombor hogar del doble MVP de la NBA Nikola Jokić, conocida por su arquitectura neoclásica y su patrimonio cultural.

Por último, si continúas tu ruta hacia el este, puedes parar en Vršac, en la frontera con Rumania, es una pequeña ciudad con un centro histórico bien conservado y una gran cantidad de bodegas de vino.



CENTRO


Parlamento en Belgrado


 BELGRADO


Catedral de Belgrado

Belgrado es una ciudad llena de contrastes y una rica historia que se puede observar en sus calles.  Joven y dinámica, llena de vida y energía. Su estilo arquitectónico es un reflejo de la época en la que esta ciudad fue la capital de toda Yugoslavia. 

Hoy en día, tras el lastre de la guerra de los Balcanes y los bombardeos de la OTAN, ha experimentado un nuevo resurgir con una fuerte inversión de China y una reciente oleada de ciudadanos rusos (y en menor medida ucranianos) que han llegado en los últimos meses como consecuencia de la guerra.

Una nueva estación de tren, modernos edificios de negocios junto al río, y un tren rápido que conecta Belgrado con Novi Sad en poco más de media hora son solo algunas de las innovaciones que han llegado a la ciudad en los últimos años.

La fortaleza de Kalemegdan es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Desde allí, los visitantes pueden disfrutar de una vista impresionante de la confluencia de los ríos Danubio y Sava, además de admirar las murallas y torres que rodean la fortaleza.





Si has llegado hasta Belgrado y tienes la oportunidad de extender tu viaje unos días hay un par de actividades que pueden resultar muy atractivas en verano. La primera es tomar el tren nocturno que va desde Belgrado hasta Bar, en Montenegro. El viaje se hace en un tren cama y amanecerás en la costa adriática sin darte cuenta. La segunda actividad consiste en realizar un rafting de dos días por los ríos Drina y Tara. Hay agencias que organizan el descenso incluyendo las paradas, comidas y alojamiento.

ESTE: RUTA ESCÉNICA POR EL DANUBIO


Para este recorrido será necesario disponer de un vehículo propio o de alquiler. Si viajas desde Belgrado la primera parada podría ser Smeredevo, una ciudad serbia llena de historia pero con escaso interés turístico. Recientemente se ha restaurado una parte de su fortaleza cuyo mayor encanto reside en su ubicación junto al Danubio. Esta fortaleza, como parte de la ciudad, quedó fuertemente dañada tras una explosión de la munición que guardaban los alemanes durante la II Guerra Mundial, utilizando el recinto a modo de almacén. Algo más de encanto tiene la Fortaleza de Ram, de camino hacia la siguiente parada fue Srebrno Jezero (Lago de Plata), que es un lago bonito lago artificial rodeado de montañas y con la llamativa característica de poseer un desnivel de varios metros con respecto al Danubio. Continuamos la ruta a lo largo del Danubio sobre la carretera escénica 34.


La primera parada obligatoria en la ruta es la impresionante Fortaleza de Golubac, que está en un lugar espectacular en el desfiladero del Danubio. Esta fortificación medieval fue construida en el siglo XIV por los serbios como defensa contra los otomanos y posteriormente fue conquistada y controlada por ellos durante varios siglos. En su interior se encuentran edificios históricos, como una iglesia y una torre de reloj, así como un museo que exhibe objetos y artefactos de la época. Durante el invierno, algunas áreas permanecen cerradas a la visita debido a que el hielo y la lluvia invernales convierten algunos pasos en muy resbaladizos y, por tanto, peligrosos para la visita. A pocos kilómetros del pueblo de Golubac se encuentra el Monasterio de Tumane.

Monasterio de Tumane

 

Pero lo más destacado del viaje fue el Parque Nacional Đerdap. Conducir por la carretera sinuosa que bordea el cañón del Danubio es de lo mejorcito de la ruta. Los acantilados, los desfiladeros, los bosques y el agua cristalina son realmente fotogénicos. Pasamos la noche en Donji Milanovac, un pequeño pueblo serbio en la entrada del Parque Nacional que en verano tiene un gran ajetreo debido principalmente a los cruceros que hacen aquí una de sus paradas. También se puede dar un paseo marítimo desde aquí para contemplar los cañones desde el río.

Al día siguiente, hicimos una corta caminata hasta el mirador de Ploce que ofrece una vista impresionante del Danubio y los alrededores. Tanto en Google Maps como en Maps.me están marcados los puntos de origen de ruta y mirador. Es una ruta corta de 6kms en total sin dificultad. Si te gusta la montaña, un par de días por la zona estarán bien aprovechados. Hay muchas rutas para realizar por el parque con distinta longitud y desnivel. La carretera sigue bordeando el cañón con varios miradores hasta llegar al mirador de la estatua en piedra de Decébalo, que es un monumento impresionante que homenajea a un antiguo rey de los dacios.

Durante esta ruta atravesamos varias poblaciones habitadas por los valacos una comunidad étnica en Serbia, descendientes de los valacos que emigraron de Rumania al territorio serbio en el siglo XIV. Se concentran principalmente en la región de Timok, en el este del país, en las ciudades de Zajecar, Bor, Negotin y Pozarevac, entre otras. También hay comunidades en  la región de Banat, en el norte. Fuera de Serbia también habitan en zonas de Rumanía, Moldavia, Bulgaria y Ucrania. Una de las formas más interesantes de experimentar la cultura Valaca en Serbia es a través de su artesanía única. Muchos Valacos emigraron a Alemania y Austria en busca de mejores oportunidades económicas construyendo enromes viviendas con el dinero que ganaban.   Nos resultó muy curioso observar estas casas con tamaño de hotel. En 2011, se reconoció oficialmente a los Valacos como una minoría étnica en Serbia, lo que les otorga ciertos derechos y protecciones bajo la ley.

Mirador de Ploce


OESTE: UNA RUTA DE CINE


Si viajas hacia Mokra Gora / Dvengrad desde Novi Sad o Belgrado es muy recomendable tomar la ruta que viaja a lo largo del Drina, pasando por la localidad de Bajina Bašta donde se encuentra La Casa sobre el río Drina es otra atracción turística popular de esta zona. Esta pequeña casa de madera se encuentra en una roca en medio del río y fue construida en la década de 1960 por un grupo de jóvenes que querían tener un lugar para descansar y disfrutar del paisaje impresionante del río Drina. Con el tiempo, la casa se convirtió en un destino turístico popular. Continuando por la carretera se llega hasta el inicio de ruta para llegar al mirador Banjska Stena se encuentra en el Parque Nacional Tara y ofrece vistas panorámicas del Cañón del río Drina, uno de los cañones más profundos y espectaculares de Europa. Desde allí, se puede ver el río Drina y los paisajes naturales circundantes.  


Dvengrad



La siguiente parada en ruta es Mokra Gora. Este pintoresco pueblo fue elegido en 2021 como uno de los mejores pueblos turísticos del mundo por la Organización Mundial de Turismo. Es famoso por su estación de tren de estilo antiguo, conocida como "El Tren de Sargan". Los visitantes pueden disfrutar de un viaje en tren por la región por algo menos de 10€ . La ruta atraviesa las montañas de Zlatibor y Mokra Gora. El recorrido es de unos 15 km y pasa por 22 túneles y 5 puentes, ofreciendo impresionantes vistas del paisaje circundante. Junto a Mokra Gora se encuentra el Dvengrad, un pueblo único construido por el famoso director de cine serbio Emir Kusturica, diseñado como una recreación de una aldea tradicional de la región de Bosnia. En Dvengrad, puedes visitar una iglesia ortodoxa serbia, una mezquita y un cine, así como disfrutar de la vista desde la torre del reloj del pueblo. Al otro lado de la frontera y a pocos kilómetros, ya en la República Sprska (Bosnia i Herzegovina) Kusturica también recreó otra pequeña zona urbana llamada Andricgrad, en Visegrad. Hace pocos años viajamos por aquí en dirección a Sarajevo en una ruta en coche por los Balcanes desde Hungría a Montenegro.

Un poco más al sur se encuentra la turística  Zlatibor es una de las regiones turísticas más populares de Serbia y cuenta con impresionantes paisajes de montañas, bosques y prados. Es un gran lugar para practicar senderismo, esquí en invierno y también hay numerosos balnearios.  


SUR



 EL SUR DESCONOCIDO


Para una próxima visita me queda explorar el sur del país y hacer una parada en Nis, conocer el Parque Nacional de Kopaonik y visitar el monasterio de Studenica y llegar hasta el mirador de Molitva (Vidikovac Molitva). para disfrutar del del Cañón del Uvac es una de las joyas naturales Serbia, donde habita una colonia de buitres leonados, la mayor de Europa.


 KOSOVO Y METOHIJA


Prizren

Más al sur entramos en Kosovo y Metohija . A pesar de que de tanto para Serbia como para más de un centenar de países (España incluida) esta región sigue formando parte de Serbia) la realidad es que para entrar en este territorio tendrás que pasar por un control de fronteras y, si viajas con vehículo propio es probable que tengas que contratar un seguro adicional para poder circular por ahí. Yo viajé con un vehículo con matrícula española en 2021. No tuve problema para entrar desde Albania pero sí para salir. Intentaron hacerme pagar por este seguro (a posteriori) pero finalmente, tras varios minutos de “tira y afloja” pude cruzar la frontera en dirección a Belgrado sin más. En caso de que viajes con vehículo de alquiler es importante que compruebes las condiciones del alquiler antes de emprender el viaje. A nivel turístico me gustó la ciudad de Prizren. Hoy en día, Prizren es un importante centro cultural y turístico en Kosovo. Posee un casco antiguo bien conservado y numerosas mezquitas, destacando la Mezquita de Sinan Pasha muy cerca del fotogénico Puente de la Vieja Ciudad


Gračanica


El casco antiguo de Prizren es un laberinto de callejuelas estrechas, plazas y edificios antiguos que conservan el espíritu y el carácter de la época otomana. Aquí se encuentran numerosos cafés, restaurantes y tiendas de artesanía, que ofrecen una amplia variedad de productos tradicionales.


Antes de concluir este recorrido por los Balcanes hicimos una parada en el monasterio serbio de Gračanica inlcuido en la lista de Patrimonio de la Humanidad y ubicado en un barrio ortodoxo a las afueras de Pristina.


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